• 30 septiembre 2020

¿Cuál es la situación forestal de Bizkaia? – Segunda parte

Y además, podemos ver una tendencia

Efectivamente, además de lo dicho anteriormente, y ante la crisis de la Banda Marrón, cientos de parcelas talan sus pinos y plantan eucaliptos. Los procesos descritos para los monocultivos en general, y que hemos comprendido en Bizkaia con los pinos en particular, se agravan en el caso de los monocultivos de eucaliptos.

Mientras los representantes de Baskegur defienden una gestión responsable de los cultivos de eucalipto, lo cierto es que, aquí, se gestionarán de la misma forma en que se gestionan en la Marina de Cantabria, de Asturias o de Galicia: cultivos exclusivamente de Eucaliptus globulus, en los que no se  realiza trabajo alguno, salvo la plantación y la cosecha, realizada mediante una tala total a los 14-15 años.

Como veis, se multiplica por dos o dos veces y media la frecuencia de realización de estas talas totales. Eso es posible porque el ritmo de crecimiento también se acelera, a la par que aumenta también la tasa de extracción de nutrientes del suelo. Sin embargo, las hojas de los eucaliptos se defienden frente a los herbívoros con sustancias químicas que, una vez que caen estas hojas al suelo, impiden su degradación por parte de hongos y bacterias.

Es por esta razón que se acumulan secas en la superficie del suelo y que interrumpen el ciclo de los nutrientes. Si extraen nutrientes de forma muy elevada y, sin embargo, su aporte está impedido por esas sustancias bactericidas presentes en sus tejidos, la ecuación  es fácil de resolver: los suelos van agotándose en nutrientes, el complejo humus-arcilla va desapareciendo así como ocurre con la capa de materia orgánica superficial. Todo esto supone la compactación y el empobrecimiento de los suelos, la reducción de la cantidad y diversidad de organismos que viven en ellos y sobre ellos, así como la liberación de elementos químicos tóxicos, que el eucalipto resiste pero que no resisten numerosos organismos vegetales, animales o fúngicos autóctonos.

De forma que el suelo deja de ser esa capa esponjosa que regula el ciclo del agua, que acumula nutrientes y que se renueva a partir de la hojarasca de los árboles que crecen en él. Cuando llegan las lluvias, el agua apenas es captada por aquél, de forma que las aguas van mayormente ladera abajo, provocando más erosión y más empobrecimiento de los suelos.

Los acuíferos se recargan insuficientemente, de forma que no es raro que desaparezcan las fuentes, disminuya el cauce de arroyos y ríos y que municipios que nunca tuvieran problemas de abastecimiento estén con cortes de agua.

Por otra parte, en el balance económico del eucalipto, que mantiene privadas las ganancias pero externaliza (y por tanto hace públicas) las pérdidas, no es raro que  resulte el más rentable actualmente. No sólo eso, además cuenta con subvenciones en el marco de las ayudas forestales para numerosas tareas culturales (exceptuando la plantación).

Pero, ¿qué sería, por ejemplo, si, al igual que se valora el consumo de agua de un restaurante y se le cobra su tasa correspondiente, los municipios, que sufren recortes por el consumo de los cultivos presentes en las cuencas, decidieran cobrar una tasa a estos cultivos?  Es decir, si empezamos a revertir ese proceso de externalizar todo lo que no son ganancias, es posible que las cifras de rentabilidad cambien. Por ejemplo: deberíamos valorar la destrucción y los futuros costes que conllevará la recuperación de nuestros suelos, de nuestra biodiversidad o los daños que podrían provocar los fuegos (materiales y personales).

No nos engañemos: no existe gestión responsable de esta especie, es pan para hoy hambre para mañana o, como dicen en mi pueblo, es peor que vender el coche para comprar gasolina.

Sería muy triste que nos echáramos en brazos del eucalipto sin entender lo que ha ocurrido con el pino. Especialmente en el momento histórico en el que niveles de educación más altos tiene nuestra sociedad, que acelerará la compactación  y empobrecimiento del suelo, los problemas de abastecimiento de agua para núcleos de población cercanos y que representarán un auténtico problema de seguridad para los caseríos núcleos de población cercanos.

En el verano de 2017 vimos arder Galicia y Portugal, vimos morir decenas de personas, en un territorio con una densidad bajísima de población. En el debate forestal hemos de tener en cuenta el asunto del fuego. Sabemos que el eucalipto es un árbol que favorece el avance del fuego, ya que no sucumbe ante él pero sí elimina a gran número de competidores. Investigaciones recientes en registros de polen, demuestran que las especies de eucaliptos tenían un papel mucho más modesto en el continente australiano antes de la llegada de los humanos; sólo a raíz de la llegada de nuestros congéneres, y de su utilización del fuego como herramienta para abrir el territorio, las distintas especies de eucaliptos alcanzaron el protagonismo que conocemos actualmente.

Las especies de árboles autóctonas sin embargo ayudan al enriquecimiento del suelo y toda la biodiversidad (incluidas las personas) ya que el uso que le demos a la madera de los árboles, también marcará la autenticidad de llamarlo sostenible o no. Incluida su forma de extracción, no es lo mismo una tala total (a hecho) que ir seleccionando determinados árboles para diferentes usos que prevalezcan en el tiempo.

Un estudio científico realizado recientemente en Galicia, compara parcelas donde está plantado eucalipto frente a otras con bosque atlántico. Su resultado determina que la biodiversidad de aves y plantas en el bosque autóctono es mucho mayor con gran diferencia. La vida prospera en ambiente de bosque autóctono (aquí quiero incluir las especies de aves que habitan en bosque pero no en eucaliptales). Sin embargo en el bosque de eucalipto en cuanto a plantas no favorece la generación de sotobosque, debido a sus altas necesidades hídricas, carencia de sombra, hace que prosperen especies de plantas invasoras tales como el tejo, plumero de la pampa y falsa acacia.

Lo comentaba antes en primer párrafo, cualquiera que hayamos dado un paseo por zona donde hay ambas opciones la diferencia es abismal, no hay color.

¿Entonces, qué otras opciones hay para parcelas forestales arboladas?

Del 23,8% de la superficie forestal arbolada es pública. Sería interesante darle otros usos diferentes a los monocultivos, como por ejemplo un aprovechamiento de los recursos del bosque de otra forma absolutamente sostenible. Un ejemplo lo tenemos en Irati, donde el aprovechamiento de la madera es respetuoso con la biodiversidad y sostenible, se obtienen ejemplares de los hayedos, sin necesidad de dejar el terreno a cero, siempre hay bosque con árboles autóctonos que se va recuperando constantemente. Al tener más bosques autóctonos cerca de donde viven las personas, quien lo desee, podrá beneficiarse del reporte positivo para su salud. Esta es otra de las reflexiones que podemos hacer tras el confinamiento. Existen otras formas de dar uso a la madera de forma sostenible real, diferente a la que se ha venido haciendo en las últimas décadas.

Los tres pilares para que hablemos de madera sostenible son:

1)            Especies autóctonas, propias de este terreno, cuya madera es de mucha más calidad y resistencia, además reportan riqueza al suelo creando de forma constante un humus rico en nutrientes para las plantas. Al igual como hacemos en nuestros huertos, sabemos que si la tierra de la huerta no se enriquece al tiempo se va empobreciendo y cada vez las plantas crecen con menos brío y fuerza, además de dar peores frutos, incluso serán más susceptibles de sufrir enfermedades al crecer más débiles.

2)            La forma de explotación, la tala a hecho no lo es, ya que al talar el total de árboles queda toda la tierra al descubierto, sin protección, se termina con la posible biodiversidad existente y hasta que el bosque se recupera de nuevo pasan años.

3)            El uso que se da a la madera, una utilización sostenible real, por ejemplo para hacer muebles, casas, juguetes, piezas que pervivan en el tiempo. Para ello es necesario madera de calidad estructural. La madera de árboles autóctonos es  más resistente.  Lo que realmente es terrorífico considerar que la quema de biomasa forestal industrial es sostenible, esto se produce a diario en Glefaran. No tiene sentido quemar 300Tn de madera al día para producir una ínfima parte de energía eléctrica. El 88% del calor de la quema va a la atmósfera y además se emiten numerosas sustancias toxicas dañinas para salud de las personas y que se depositan en el entorno, por lo que a través de la cadena trófica (al alimentarse de productos que proceden de la tierra y animales) entran en el ser humano con el impacto que esto causa en nuestros organismos.

Ahora tras lo que hemos vivido, somos más conscientes que nunca. De la importancia del cuidado tanto de las personas como de nuestro entorno. Y solo disponer de zonas protegidas en Bizkaia como Urkiola y Gorbeia es, lejano, escaso  e insuficiente. Los bosques autóctonos en Bizkaia son meramente anecdóticos, esta inercia conviene que cambie por el bien de todos y todas.

Demás masas forestales (76,2%) está en manos privadas. Una cosa que debemos tener muy en cuenta, es que el precio de la madera no es el de años atrás, ya que hoy hay mucha madera de baja calidad en nuestros montes, por lo que cuanta más cantidad de madera de baja calidad tengamos plantada, su precio seguirá bajando siguiendo la ley de la oferta y la demanda. No tiene sentido seguir con esta forma de gestión forestal ya que a día de hoy el beneficio de la explotación recae en quienes compran la madera. Este sistema se beneficia de las ayudas dadas a quienes plantan eucaliptos por parte de Diputación. Las ayudas de la administración solo apoyan el modelo seguido hasta ahora, una gran partida de ellas se va en abrir pistas forestales para la entrada de maquinaria pesada para la explotación mediante matarrasa. Esta forma de explotación no ayuda a tener un futuro próspero ni para el entorno, ni en consecuencia para las personas. Por lo que las ayudas de la administración ayudarían verdaderamente cuando colaboren en seguir modelos de uso de madera que sean sostenibles realmente, colaborando en otro tipo de aprovechamiento forestal más respetuoso con el entorno.

Conclusión

Continuar con esta forma de explotación forestal basada en especies exóticas hace que el problema se agrave, y mucho, ya que cada vez hay más madera en los montes y cuyo precio es cada vez menor. Una forma de dar salida a esa madera es la quema de biomasa industrial, Glefaran impacta de forma brutal y gravemente sobre la salud de las personas que viven en las inmediaciones de Glefaran. Los efectos negativos para nuestra salud están descritos perfectamente en los informes basados en estudios científicos sobre otra planta de quema de biomasa industrial de “La Garriga” realizado por el Dr. Ferrís, además del más reciente y concreto sobre Glefaran realizado el Dr. Palacios (adjuntos en biografía).

Tras el confinamiento por el covid-19 somos más conscientes que nunca de la importancia de poner la vida en el medio y de seguir gritando alto y claro que queremos vivir con salud ahora y en el futuro. Estamos en un momento histórico, hay alternativas, las hemos visto, es clave escuchar a la ciencia (imparcial). Seamos conscientes o no, cada día que pasa corre en nuestra contra, debemos cambiar de rumbo, en definitiva todos y todas vamos en mismo barco.

 

Bibliografía:

https://guenesbizia.org/FERNANDO-PALACIOS-Informe-Glefaran.pdf

https://guenesbizia.org/JOSEP-FERRIS-Informe-Planta-Biomasa-La-Garriga.pdf

https://koloreguztietakobasoak.files.wordpress.com/2017/10/kolore-guztietako-basoak-castellano.pdf

https://koloreguztietakobasoak.files.wordpress.com/2017/10/kolore-guztietako-basoak-euskara.pdf

https://www.lavanguardia.com/natural/tu-huella/20190408/461521536728/contacto-naturaleza-20-minutos-reducir-niveles-estres-estudio-cientifico.html

https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/mas-naturaleza-menos-locos-naturaleza-mejora-salud-mental_14557

https://www.euskadi.eus/mapa-forestal-cae-2019/web01-a3estbin/es/

http://www.cinirati.es/informacion-sobre-la-selva-de-irati-en-el-valle-de-salazar/presentacion/tierra-de-maderistas-y-pastores.html

http://www.euskonews.eus/0332zbk/gaia33203es.html

> https://guenesbizia.org/glefaran-despilfarra/

 

 

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